Artículos Jóvenes 2026

RETOS QUE ENFRENTAN LOS JÓVENES

Willie A. Alvarenga

En este nuevo año 2026 se estarán presentando varios artículos cuyo propósito es identificar y abordar algunos de los principales retos que enfrentan los jóvenes en la actualidad. En cada artículo se expondrá el reto específico y, a la luz de las Escrituras, se señalará cómo los jóvenes pueden enfrentarlo y superarlo con la ayuda de Dios.

Los jóvenes son atacados diariamente por el enemigo, descrito en la Biblia como “el león rugiente” (1 P. 5:8), quien anda alrededor buscando constantemente a quién devorar. El diablo sabe muy bien que los jóvenes representan tanto el presente como el futuro de la iglesia del Señor; por esta razón, procura atacarlos, desanimarlos y destruirlos, con el fin de impedir que sean una gran bendición para la obra de Dios.

Por lo tanto, estos artículos tienen como objetivo equipar espiritualmente a los jóvenes para que puedan resistir y vencer al enemigo. Es importante recordar que no están solos en esta lucha, pues cuentan con el poder de Dios para vencer al diablo. El apóstol Juan escribió acerca del potencial espiritual de los jóvenes cuando dijo:

“Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno” (1 Jn. 2:14).

Jóvenes, nunca olviden esta gran verdad: con la ayuda de Dios pueden ser más que vencedores y una gran bendición para la obra del Señor.

RETOS QUE ENFRENTAN LOS JÓVENES – LA IGNORANCIA DE LA PALABRA DE DIOS

Willie A. Alvarenga

El primer reto que deseo presentar en esta serie de artículos es la falta de conocimiento de la Palabra de Dios, un problema serio que ha afectado al pueblo de Dios en todas las épocas. El profeta Oseas escribió con gran claridad:

“Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado el conocimiento, yo también te rechazaré para que no seas mi sacerdote; como has olvidado la ley de tu Dios” (Oseas 4:6).

Este pasaje revela las terribles consecuencias de abrirle la puerta a la ignorancia Bíblica. Tanto los sacerdotes como el pueblo habían rechazado el conocimiento divino y se habían olvidado de la ley de Dios. Cuando esto sucede, la ignorancia de las Escrituras se convierte en un grave problema espiritual, capaz de llevar al pueblo de Dios a la ruina moral y doctrinal.

La ignorancia Bíblica no es simplemente la ausencia de información, sino el rechazo deliberado de la verdad revelada por Dios. Donde no hay conocimiento de la Palabra, tampoco puede haber una fe firme, una obediencia sincera ni una vida espiritual saludable (Romanos 10:17).

Por esta razón, deseo animarte, joven, a que tomes muy en serio el estudio diligente de la Palabra de Dios (2 Tim. 2:15). Este conocimiento te ayudará a no ser destruido por el enemigo y a permanecer firme en medio de un mundo lleno de engaño espiritual (Isa. 5:13). La Biblia misma nos exhorta a perseverar en la lectura pública y personal de las Escrituras (1 Timoteo 4:13), a guardar la Palabra en el corazón por medio de la memorización (Salmos 119:9, 11), y a meditar profundamente en lo que Dios nos enseña a través de ella (Salmos 1:1–3).

Vivimos en un mundo que “está bajo el maligno” (1 Juan 5:19), donde abundan las falsas doctrinas, la confusión moral y la oposición a la verdad divina. Por ello, es indispensable esforzarnos para que la Palabra de Cristo more en abundancia en nuestros corazones (Colosenses 3:16), creciendo continuamente en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo (2 Pedro 3:18).

Si haces de la Palabra de Dios una prioridad en tu vida, podrás vivir como más que vencedor, y la ignorancia Bíblica no tendrá lugar en tu corazón. Recordemos siempre que un pueblo que conoce a su Dios será un pueblo firme, fiel y victorioso (Daniel 11:32).

RETOS QUE ENFRENTAN LOS JÓVENES – SER UNA INFLUENCIA POSITIVA PARA LOS DEMÁS

Willie A. Alvarenga

El segundo reto que enfrentan los jóvenes es procurar ser una influencia positiva para quienes los rodean. Lamentablemente, muchos jóvenes tienden a imitar el mal ejemplo de otros en lugar de esforzarse por hacer lo correcto. A veces, el deseo de ser aceptados por los demás hace que se olviden de que el verdadero objetivo es agradar a Dios, no a los hombres.

La Biblia nos ofrece numerosos ejemplos de jóvenes que se esforzaron por ser una influencia positiva. José, por ejemplo, es un modelo de integridad y pureza. En Génesis 39 vemos cómo, a pesar de las tentaciones y del pecado a su alrededor, José decidió mantenerse fiel a Dios. Al rechazar las propuestas de la esposa de Potifar, demostró que su prioridad era agradar a Dios más que complacer a los que practicaban el mal. Su vida nos enseña que ser un buen ejemplo no solo protege nuestra propia fe, sino que también puede impactar positivamente a quienes nos rodean.

Como joven cristiano, debes esforzarte por ser una influencia positiva en tu hogar, escuela, trabajo y en cualquier lugar donde te encuentres. Tu conducta y decisiones pueden motivar a otros a obedecer el evangelio y a acercarse más a Dios. Por eso, recuerda siempre el llamado de la Palabra de Dios: sé un buen ejemplo en palabra, conducta, amor, fe y pureza (1 Tim. 4:12; Tit. 2:6-8; 3 Jn. 11). Tu vida puede ser un reflejo de Cristo y un canal de bendición para los demás.

RETOS QUE ENFRENTAN LOS JÓVENES – CONTROLAR LA LENGUA

Willie A. Alvarenga

El tercer reto que los jóvenes enfrentan en la actualidad es no permitir que su boca hable cosas que Dios no aprueba en Su Palabra.

Muchos jóvenes, por querer ser aceptados en un círculo de supuestos “amigos”, terminan hablando como ellos hablan. Muchas de esas conversaciones que están en conflicto con la Palabra de Dios incluyen mentiras, palabras deshonestas, chismes, palabras ofensivas, insultos y muchas otras cosas más.

El joven cristiano debe esforzarse por ser diferente delante de sus amigos, tanto en su conducta como en las palabras que pronuncia.

Las Escrituras condenan el chisme y la murmuración (Lev. 19:16; Stg. 4:11) y también las malas palabras (Mt. 12:36-37; Ef. 4:29).

La Palabra de Dios nos exhorta a prestar mucha atención a lo que sale de nuestra boca. Esto es especialmente importante cuando Jesús mismo enseñó que por nuestras palabras seremos justificados o condenados (Mt. 12:37).

Joven, te animamos a que nunca entregues tu boca para ser portavoz de lo que Dios condena por medio de Su ley. Mejor, úsala para hablar lo que edifica y da gracia a los oyentes (Ef. 4:29). Usa tu boca para dar a conocer el evangelio de Jesús (Ef. 6:19).

Dios te bendiga, joven.